El canciller de boliviano, David Choquehuanca señaló que esta iniciativa fue diseñada para enseñar a los bolivianos «que pueden cuestionar las normas establecidas y pensar de forma creativa».
«¿Quién dice que el reloj tiene que girar de ese lado siempre? ¿Por qué siempre tenemos que obedecer, por qué no podemos ser creativos», preguntó el canciller.
E insistió en que la iniciativa no pretende causar daño a nadie, sino intenta «revalorizar la cultura propia».
«No nos tenemos que complicar, simplemente tenemos que tomar conciencia de que nosotros vivimos en el sur. No estamos en el norte», dijo Choquehuanca.
El reloj que marca el paso del tiempo en la fachada del edificio del congreso boliviano, en La Paz, ahora marcha al revés.
